
Para quienes me conocen soy muy conocida por dar “buenos concejos” odio decir que sea así específicamente a mi me parecen mas cuestión de lógica. He aprendido a conocer a las personas a través de sus problemas.
Yo siempre he sido y seré la amiga que escucha los problemas de los otros y me complace hacerlo porque de eso se trata la amistad me gusta sentirme útil ser un hombro en el cual llorar y saber que puedo regañar a la gente con base.
Pero hoy me doy cuenta que realmente no importan los problemas; que tan turbios o enredados, sin son con padres, con novios, con amigos. Ni sobre que se traten desconfianza, razón, mentira o celos.
Lo único que me importa es saber que esa persona con tan solo un esfuerzo de mi parte, con un gesto, una palabra, quizás con un grito, sirva de algo para que esa persona reaccione y haga lo mejor que esta en sus manos.
Porque si en una cosa coincido con mucha gente es cada quien resuelve sus problemas de la mejor manera posible o como crea conveniente yo soy solo una espectadora que solo puede apoyar una u otra decisión.
Como todo ser humano, me equivoco y no es todo como lo veo de cierto modo parcializado hacia la persona por la cual siento afecto y pongo en tela de juicio las acciones de los implicados pero creo que puedes entenderme a ese punto ¡Sabes que te quiero! Siempre mi balanza se inclinará por ti.
Se que a veces soy un poco dura al decir las cosas pero realmente no me importa tu vida ni lo que hagas o dejes de hacer, con quien sales o dejes de salir, con quien pelees ni la magnitud de tu problema.
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